“Doña Soledad”, un poema de Alicia Fernández Reyes publicado en la Revista Latina, nos presenta a la soledad no como una ausencia, sino como una presencia iluminadora que guía hacia el encuentro profundo con uno mismo y con lo divino. A través de esta figura, la autora nos invita a descubrir la armonía en la vida, a platicar con Dios y a sintonizarnos con las maravillas que nos rodean. Doña Soledad se convierte en una maestra silenciosa, hermana de la contemplación, que nos ayuda a escuchar los latidos del alma y a tocar el corazón, desvelando la serenidad en el sol de la edad.
“Doña Soledad”