María Elcy Ramírez y el encanto colorido de su obra
12 de julio de 2026·11 min lectura
Publicidad

El recién llegado, con un café igual al que bebía quien, en una mesa contigua leía ‘Los nombres de Feliza’, se sentó, puso su bebida sobre el tablero, al lado del portátil que sacó de su mochila y, tras abrirlo, prenderlo y seleccionar un archivo en Word, comenzó a teclear.
Publicidad