Cuando 2025 llega a su fin, es inevitable hacer balance de ese año que está por desaparecer y pasar a ese rinconcito que ocupa el recuerdo. Un nuevo comienzo que afrontamos de distintas maneras. Este año he escuchado mucho la frase: «¿Por qué no vives de la escritura?». Antes daba demasiadas explicaciones; ahora mismo solo simplifico diciendo que el mundo editorial está muy complicado. Y quizá lo esté, pero no es la única razón.
Esta noche no deseaba pensar, últimamente prefiero dejarme llevar por la corriente, estoy cansada de luchar, de sobrevivir, de verlo todo gris, pero poco a poco va pasando la tormenta y mi mente está quedando en calma, y sé que me recuperaré, siempre lo he hecho, siempre me he levantado, he mirado el atardecer y me he sentido insignificante.
Apacible y misterioso,
místico y sereno,
profunda e insondable
expresión de libertad.
Eres vida y eres muerte,
cerúlea contradicción
entre longevidad eterna,
y lo efímero y fugaz...
A propósito del cumpleaños número 80 del maestro, diseñador gráfico, caricaturista y escritor salvadoreño Atilio Munguía, vale honrar toda su trayectoria, la cual se ha erigido como un faro para los soñadores y artistas del presente.
Esteban Atilio Munguía nació el 2 de abril de 1944 en Armenia, El Salvador, y desde niño sintió que en su corazón vibraba el deseo de representar la realidad por medio del dibujo y las caricaturas.