Escrito por KARINA NEYRA, Junio 17, 2020, Raleigh.- Como cada mañana Juan se alista, se despide de su esposa e hijos y va rumbo a la fábrica donde trabaja junto con otras cien personas. A la hora del almuerzo comparte con sus compañeros en el comedor. Después de terminar su jornada- donde la distancia social es casi imposible- pasa por el supermercado donde entra en contacto con más personas.

Cuatro días de una rutina parecida, Juan comienza a tener dolor de cabeza y algo de fiebre. Decide hacerse la prueba del COVID-19. El resultado: positivo.

*—————————*
Silvia debe hacer varias llamada y mandar mensajes de texto para localizar a quienes estuvieron en contacto con Juan. Durante la prueba él dio algunos nombres y lugares. Ahora ella, al igual que un detective tendrá que seguirle minuciosamente los pasos al coronavirus. Su deber es lograr que más personas se contagien.
*—————————*

Estas dos historias son ejemplos del trayecto que puede tomar el virus y la tarea de rastreo que están haciendo los trabajadores de Salud Pública de Carolina del Norte para ayudar a contener la enfermedad.

“No se puede hacer un buen trabajo para contener la enfermedad sin un buen rastreo de contactos”, explica a Qué Pasa el doctor José Cabañas, Director de los Servicios de Emergencia (EMS) del condado Wake.

Los rasteadores afirma Cabaña son detectives de enfermedades que van a “contactar a personas que están diagnosticadas con COVID-19 y entender cuál es el patrón de contacto que tuvieron en la pasadas 48 horas antes de tener síntomas”.
Por eso asegura, es importante que se conteste ante una llamada o mensaje de texto del Departamento de Salud Pública de Carolina del Norte (NCDHHS) o del Departamento de salud del condado donde reside.

“No tengan miedo a responder las preguntas porque esa información que ellos proveen permite contactar a las personas que han estado expuestas para aislarlas o proveerles información para que se aislen y no propaguen más la enfermedad”, indica.

El doctor Cabañas reiteró que la información que la persona proporciona no será compartida con ninguna otra agencia.

Este mismo pedido hizo Margaret Campbell Enfermera Practicante de Salud Pública que está a cargo del equipo de rastreo de contactos del Departamento de Salud del Condado de Orange.

“Queremos correr la voz sobre el rastreo de contactos para que los miembros de la comunidad estén seguros de atender la llamada telefónica de números desconocidos. Podría ser un rastreador de contratos llamando. Para luchar contra el COVID-19 necesitamos que las personas respondan cuando llamamos o que nos devuelvan nuestra llamada, ya que nos aseguraremos de dejar un mensaje.

¿Cómo funciona?

El rastreo de enfermedades no es nuevo en Estados Unidos. De hecho se hace desde hace 100 años para determinar la ruta de contagio de la tuberculosis. Fue empleado también durante el brote de SARS en 2003 y además de la epidemia de Ébola en 2014, y jugó un papel clave en la derrota de la viruela y la poliomielitis.

Así que esas habilidades se están poniendo en práctica con el COVID-19.

“El uso de rastreo de contacto es una práctica de salud pública más antigua en la medicina porque nos permite rasterar quiene pudieron estar expuesto al COVID-19 y es una herramienta importante para los profesionales de salud pública”, explica el doctor Cabañas.

Durante la investigación inicial del caso, el personal de salud pública trabaja con un paciente para ayudarlo a volver sobre sus pasos a fin de recordar a todas las personas con quienes han tenido contacto cercano durante el tiempo en que pudieron haber sido contagiosas.

“Le pedimos a las persona (positiva de COVID-19) que nos cuente donde estuvo, le preguntamos con qué personas han estado en contacto para hacer una lista de las personas que potencialmente han estado expuestas al virus y con esa información determinamos el nivel de riesgo de esas personas”, señala el doctor Cabañas.El contacto cercano, según los CDC, generalmente se define como estar a menos de 6 pies de alguien durante al menos 15 minutos. Los rastreadores se mantienen en contacto con la lista inicial de contactos cercanos del paciente durante 14 días (el período máximo de incubación) desde la última fecha en que estuvieron expuestos a un caso confirmado.

Para proteger la privacidad del paciente, solo se informa a los contactos que pueden haber estado expuestos. No se les dice la identidad de la persona infectada y se les pide que estén atentos a los síntomas.

El personal de seguimiento de contactos llama a una lista de contactos todos los días para verificar sus síntomas. Tienen la capacidad de comunicarse en el idioma que elija la persona que llama.

Durante sus conversaciones, trabajan para construir y mantener la confianza con los pacientes y contactos y pueden derivarlos con para recibir más atención si es necesario.

Actualmente en Carolina del Norte hay más  de 45,000 casos de contagio. De ese número  13,172 son de origen hispano/latino, según el NCDHHS. El número de rastreadores es de 152 y están buscando a más personas bilingües que se quieran convertir en dectective de enfermedades. Los interesados pueden inscribirse mediante  Community Care of North Carolina (CCNC) HTTPS://WWW.COMMUNITYCARENC.ORG/NEWSROOM/CCNC-NC-AHEC-ASSIST-NORTH-CAROL…

QUÉ ES LO QUE HACE Y NO UN
RASTREADOR DE CONTACTO

Los rastreadores de contacto hacen:

  • Informarle sobre su riesgo.
  • Le dirá cómo controlar sus síntomas.
  • Ayuda para conectarlo con los recursos y el soporte que pueda necesitar.
  • Mantendrá su información confidencia.l

Los rastreadores de contacto NO:

  • Solicitan su número de seguro social.
  • Piden su información bancaria (Número de cuenta, tarjeta de débito o tarjeta de crédito).

QUÉ MENSAJE RECIBIRÁ

Es importante que las personas respondan la llamada cuando el equipo de rastreo se comunique. Las personas contactadas recibirán un mensaje de texto inicial del número 45394 o un correo electrónico de NC-ARIAS-NOREPLY@DHHS.NC.GOV con llamadas telefónicas de seguimiento de su departamento de salud local o NC OUTREACH (844-628-7223).